Viernes 28 de febrero de 2020
 Autodefensa impide el paso del Ejército a Michoacán
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Integrantes de la autodefensa comunitaria de Buenavista Tomatlán, Michoacán rechazó la petición del general Sergio Arturo García Aragón de deponer las armas a cambio de que instalara un retén a la entrada del pueblo por un lapso de uno a tres meses. FOTO: Jorge Serratos/EL UNIVERSAL

"¡Buenavista no va a entregar las armas!", se escucharon voces entre la muchedumbre que denuncia la ejecución de 16 personas y la desaparición de 36 más, entre mujeres, ancianos y niños, durante los últimos cuatro meses, a manos del cártel de los Caballeros Templarios. FOTO: Jorge Serratos/EL UNIVERSAL

La comunidad que integró sus guardias ciudadanas en febrero pasado, en dos ocasiones impidió el paso de vehículos militares que pretendían ingresar a la región donde actúan autodefensas en Buenavista y en Tepalcatepec y Coalcomán. FOTO: Jorge Serratos/EL UNIVERSAL

La caravana integrada por una docena de transportes castrenses, como parte del operativo conjunto de seguridad en Michoacán, detuvo su marcha cuando pobladores, portando palos y algunos machetes, les cerraron el paso para saber si su intención era desarmarlos. FOTO: Jorge Serratos/EL UNIVERSAL

El mando militar al frente del convoy descendió de uno de los vehículos, se subió al cofre del transporte delantero y desde ahí trató infructuosamente de hablar con la gente que pidió el resguardo de su identidad por razones de seguridad. FOTO: Jorge Serratos/EL UNIVERSAL

García Aragón les informó que su objetivo era traer de vuelta la paz al lugar y hacer los caminos transitables para "que todos puedan trabajar". FOTO: Jorge Serratos/EL UNIVERSAL

Pobladores pidieron al general que los acompañara a ver las casas "llenas de balazos" y le pidieron que detuviera "a los templarios" que, aseguran, los extorsionaban, sitiaron al pueblo y provocaron su desabasto de alimentos, medicinas y gasolina, además de impedirles el libre tránsito por Apatzingán. FOTO: Jorge Serratos/EL UNIVERSAL

"Nomás dime dónde están y yo voy", les dijo el general. "¡En Apatzingán!", se escucharon voces. La multitud increpó al militar si su intención era desarmarlos. FOTO: Jorge Serratos/EL UNIVERSAL

Un señor de edad externó en corto sus razones: “Si nos desarman, los templarios van a entrar a matarnos a todos a nuestras casas”. FOTO: Jorge Serratos/EL UNIVERSAL

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