S?bado 26 de septiembre de 2020
 1968. Tragedia y duelo
El Universal online-Top,Left - Fotogalería

No sólo fueron detenidos y asesinados dirigentes estudiantiles, sino también vecinos que se sospechara que hubiera dado protección a los muchachos. Vivir en el edificio Chihuahua fue, de facto, un delito y un riesgo para la seguridad nacional. FOTO:

Heridos por centenas cayeron esa noche en Tlatelolco. Camillas y camillas transportaron heridos y cadáveres. La prensa era contenida para no acercarse a los cuerpos sangrantes. Aun así, pudieron rescatarse imágenes trágicas de aquella pesadilla. FOTO:

El otrora Ejército de paz mexicano se encontró disparando a los estudiantes que pedían la democratización del régimen. En realidad se defendían del fuego que provino del escuadrón Olimpia, grupo paramilitar organizado por el gobierno. FOTO:

Los estragos de la batalla alcanzaron a los vecinos de la unidad Tlatelolco. Las balas perdidas cruzaban puertas y ventanas. La decisión del gobierno de acabar con la “subversión comunista” incluyó matar a los civiles si era necesario. FOTO:

Caos bajo el fuego cruzado entre francotiradores y soldados. Familias que pasaban por la zona y ciudadanos en general corrieron a refugiarse. La consigna gubernamental fue aplastar al movimiento y silenciarlo, a sangre y fuego. FOTO:

Policías y judiciales señalan hacia una de las ventanas del edifico Chihuahua, desde la que supuestamente los estudiantes estaban disparando. Comienza el caos y la matanza. Nunca se comprobó que estudiante alguno fuera armado o comenzara la balacera FOTO:

La tarde del 2 de octubre comienza la concentración en la plaza de las Tres Culturas. Los oradores se suceden con discursos incendiarios. De pronto, aparece el Ejército, según ellos con instrucciones de disolver el mitin y detener a los dirigentes. FOTO:

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