Jueves 28 de mayo de 2020
 Enfermedad, detrás de cada flor
El Universal online-Top,Left - Fotogalería

La familia Bernal, adultos y niños, fumigan las flores con pesticidas sin ninguna protección. Sólo Alejandro, de 18 años, no ayuda porque padece retraso mental FOTO: Foto: Patricia Aridjis

Sebastián tiene hidrocefalia. Con cinco años de edad, no habla ni camina. Su abuela se encarga de él mientras su padres cultivan flores FOTO: Foto: Patricia Aridjis

La madre de Sebastián, Petra, quién se dedica al cultivo de la flor, tuvo dos embarazos antes que no llegaron a buen término. FOTO: Foto: Patricia Aridjis

Por el temor a que su mente sin rumbo lo orille a perderse o lo lastimen, Alejandro se queda amarrado a su cama. Así, su mente y su cuerpo están atados. FOTO: Foto: Patricia Aridjis

La floricultura ha marcado la vida de Olivia. Nació sin antebrazo, pero esto no le impide andar en bicicleta, jugar futbol y ser productiva. FOTO: Foto: Patricia Aridjis

Chuchín tiene progeria. Es un niño anciano que juega con sus hermanitas sin advertir que, por su vertiginoso y prematuro envejecimiento, no vivirá más de una década. FOTO: Foto: Patricia Aridjis

Villa Guerrero es el principal municipio productor de flor en corte.Aunque también se ven terrenos abandonados, "cansados" como dicen los floricultores, porque ya nos son fértiles. FOTO: Foto: Patricia Aridjis

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